Construida sobre un montículo natural, esta iglesia del siglo XIV dominó la ciudad en su día. Presenta una singular representación del estilo arquitectónico athonic, con una hermosa cúpula y decoraciones cerámicas que influyeron en la maestría serbia posterior. La más destacada de todas es la representación del Infanticidio, un ejemplo clásico de la fase final de la pintura paleóloga.











